Tras ver este video en Youtube, me ha dado por reflexionar; y me gustaría compartir con vosotros un tema de conversación que está a la orden del día...
http://www.youtube.com/watch?feature=related&v=GYhwWxjbQnk¿Hacia qué modelos de belleza estamos caminando en esta sociedad cada vez más artificial?
Me preocupa que hoy en dia se utilice la imagen de modelos anoréxicos, en los cuales, cada vez más la juventud se fija en ellos. Y éste, no es sólo una problemática femenina como ocurría hace unos años, sino que cada vez observo que los chicos están más delgados y con apariencia enfermiza. Hay campañas publicitarias en las que se utilizan modelos masculinos no ya fibrados, sino con un aspecto poco saludables, de pómulos muy marcados, caderas pronunciadas y espaldas muy delgadas...
Cuando salgo por ambiente, veo que las nuevas generaciones, (ésos chicos que no tienen necesidad de "salir del armario" porque han nacido directamente fuera de ellos), tranta de copiar esos modelos unos estereotipos bastante lamentables. En el ambiente gay, éste hecho se pronuncia aún más: si un chico es gordito, probablemente sea el patito feo del grupo; el chico con el que ensañarse, al que no hay que darle dos besitos cuando se le saluda, o con el que apenas se mantiene conversación; es en definitiva, al que se le da de lado...
Lo que más preocupa es la delgadez. El otro dia en una cena de amigos, una amiga me confesó que padeció la anorexia hace años. Me hablaba de anécdotas propias de un anoréxico y asusta comprobar hasta qué limites calculan cada gramo de comida que se llevan a la boca. Un ejemplo que me asombró fué cuando en alguna fiesta, cumpleaños o celebraciones, si le ofrecían algún bombón; ella aceptaba de mala gana, pero luego, cuando nadie la observara leía el contenido de la caja, para saber cuántos gramos tiene la caja, cuántas calorías y dividirlos entre la cantidad de bombones que tenía la caja; así ella sabía cuántos calorías tenía cada bombón que se llevaba a la boca y poder quemarlas en la cinta de correr del gimnasio.
También, tengo en mi chico un claro ejemplo de ello. El me ha contado que cuando era gordito (con muchos kilos de más), era ignorado por la pandilla, le costaba bastante conocer e intimar con gente, por lo que tomó una drástica determinación: Tras 3 intensos meses de gimnasio y una peligrosa dieta, al quedarse delgado y cachas, todo el mundo de pronto quería contar con él para salir de marcha, como si tener alguien guapete en el grupo elevara el caché. Él puede dar fe de que la (mala) influencia de los (falsos) cánones de belleza, hacen daño en la moral de aquellos/as que no dan con ese cánon. Lo peor de esto, es que psicológicamente le afectó (y sigue afectado) por aquel cambio radical que pegó. Y veo secuelas de aquello cuando trata de arreglarse tanto y espera que la gente admire lo guapo que está. El cambio brusco de la negación a la admiración por parte de conocidos y desconocidos, hace que te deje huella. Aprendes que si te acercas al perfil impuesto por la sociedad, vendes; y triunfas como la coca-cola. Luego es difícil vivir sin esa sensación. Muchas veces le veo tenso, y creo que es por esa sensación de querer dar buena imagen y aparentar estar impecable.
A todos nos gusta estar guapo y gustar, pero creo que hay un límite. Hay que quererse más a uno mismo. Con lo que se tiene y con lo que se echa en falta.
Es fácil en cualquier comida o cena de amigos escuchar el típico comentario: "Uys, tengo que hacer dieta", "Oh, esto se me va a la lorza"... Lo que hay que hacer es comer bien, disfrutar de la comida, de forma saludable y hacer deporte.
No sé qué futuros cánones nos depararan, pero desgraciadamente hoy, vivimos en una sociedad en el que el perfil que se demanda cuesta conseguirlo y atenta contra nuestra salud...